Los parásitos
Glenn Parrish
Bolsilibros - La Conquista del Espacio (420)
¡Oh, capitán! ¡Mi capitán!
Walt Whitman
Mitos Poesía (6)
La princesa de la luna
Lucía Herrero
Un pequeño gran hombre
José Mallorquí
La novela deportiva 1 (5)
El amor es la felicidad del mundo
D. H. Lawrence
Siruela. Biblioteca de ensayo / Serie menor (63)
Poemas
Friedrich Hölderlin
Nueva York ida y vuelta
Henry Miller
La vida enmascarada del señor de Musashi
Junichirō Tanizaki
La ciudad de N
Leónid Dobychin
Pylon
William Faulkner
Residencia en la tierra
Pablo Neruda
La guerra es una estafa
Smedley D. Butler
El sello de Antigua
Robert Graves
¡Absalón, Absalón! (Trad. de Mª. Eugenia Díaz)
¡Absalón, Absalón! (Trad. de Miguel Martínez-Lage)
Los ángeles negros
François Mauriac
Los vagabundos de la cosecha
John Steinbeck
Locos. Una comedia de gestos
Felipe Alfau
Respirando en el mundo
William Saroyan
En lucha incierta
Atrapamoscas
Robert Musil
Psicología esotérica I
Alice Ann Bailey
Los libros azules - Tratado de los siete rayos (1)
Odile
Raymond Queneau
Prohibido suicidarse en primavera
Alejandro Casona
Viento del pueblo
Miguel Hernández
Estación Victoria a las 4.30
Cecil Roberts
El pony rojo
Locuras de Carnaval
Pío Baroja
La juventud perdida (3)
Cuentos orientales
Marguerite Yourcenar
El corazón aventurero
Ernst Jünger
La dádiva
Vladimir Nabokov
El pueblo del viento & La luna de miel
Grazia Deledda
Comeclavos
Albert Cohen
La leyenda del Santo Bebedor
Joseph Roth
Tierra de hombres
Antoine de Saint-Exupéry
Laura
En Nadar-dos-pájaros
Flann O’Brien
Subir a por aire
George Orwell
Sátiro o El poder de las palabras
Vicente Huidobro
Muerte sin fin
José Gorostiza
Campeones
Guillermo Meneses
Prosa del otro
Daniil Charms
El momento de tu vida
Función en el colegio
Orio Vergani
Domingo
Irène Némirovsky
Tierra de nadie
Juan Carlos Onetti
Thomas el oscuro
Maurice Blanchot
Brasil. País de futuro
Stefan Zweig
Entre actos
Virginia Woolf
El corazón de una historia quebrada
J. D. Salinger
Memorias del condado de Hécate
Edmund Wilson
La luna se ha puesto
El extranjero
Albert Camus
Ocnos
Luis Cernuda